martes, 9 de agosto de 2016

El viaje de Don Quijote. Julio Llamazares

El viaje de D.Quijote es todo un clásico dentro de la literatura española, no es el primer viaje, ya Azorín en 1905 hizo el suyo, el director del periódico para el que trabajaba  le dio un sobre con dinero y un revolver por si tenía que utilizarlo, eran años de bandoleros.

Este viaje comienza en Puerto Lápice, ya Sancho le hace una advertencia a su compañero de andanzas, Puerto Lápice es un lugar muy pasajero y en él podrían meter la mano hasta los codos en esto que llaman aventuras, no sabemos que tal le fue a la pareja en este paraje, pero los vecinos dan por hecho que don Quijote pasó por allí, y no podría faltar una venta llamada don Quijote. En la villa los vecinos viven del turismo y la agricultura.

Pero el lugar por antonomasia de don Quijote y Sancho es la Mancha, allí todos dicen que su pueblo es el lugar del que  Cervantes no quiso acordarse.

Este viaje es mejor hacerlo en primavera u otoño porque el verano es mortífero, la llanura de la Mancha puede dejar un mal recuerdo, en invierno es más llevadero, no es de extrañar que Alonso Quijano viera quimeras y enloqueciera.


Bombo de la Mancha

Argamasílla del Alba,¿ quien no ha oído hablar de ella? Otra cosa es que la hayan visitado, pero parece que el espigado caballero si anduvo por estos lares. Aquí en esta pequeña localidad se alojó Azorín cuando hizo su viaje en busca de D. Quijote, para los aldeanos no caben dudas que Avellaneda era oriundo de aquí, el nombre viene de que un vecino falleció sentado en una silla y antes de morir dijo: ¡amarga silla!


Otros lugares que también tiene su cuadro de honor en la obra de Cervantes son El Toboso patria de Dulcinea, sin olvidarnos de Campo de Montiel. 

De Tomelloso el vino, dice el autor, y que parece una capital de provincias, diferente a otros pueblos de la Mancha, lo poco que yo conozco de la Mancha me pareció poco poblado, y la gente muy recluida en casa, o en los Bombos esas construcciones poco conocidas si lo comparamos con los molinos que se ven desde la carretera de camino a Madrid.

Pero si hoy D.Alonso Quijano volviera por estos lares posiblemente no los reconocería, y eso que la Mancha es de todo el territorio español la que menos ha cambiado su fisonomía.

Este recorrido turístico de Llamazares por  tierras manchegas puede servir de guía al viajero que quiera conocer algo más de aquel ingenioso Hidalgo.