martes, 16 de enero de 2018

El muro de Berlin.Frederick Taylor

El muro de Berlín parece la gallina de los huevos de oro.A mi me apasionan las historias que poco a poco van saliendo, desde que vi La vida de los otros, parece que cierto morbo se despertó en mi. No debió ser fácil vivir con aquellos condicionantes impuestos por Honecker, pero por circunstancias que se me escapan ahora hay nostálgicos, también los hubo de Franco durante mucho tiempo. 
    Como suele ser habitual en algunos libros, antes de entrar en el tema, el autor narra sucesos históricos que nada tienen que ver con el muro, en este libro hay cerca de 100 páginas dedicadas a la historia de Alemania que en mi opinión están de más, me ha sucedido en libros sobre Lenin o sobre el Zar, una cosa es hacer una referencia histórica para situar al lector en el contexto histórico y otra dedicarle mas de 100 paginas, un caso claro fue el de la Historia de la Condesa Boudberg de Nina Berberova, donde no se sabe si es una biografía de la Condesa Moura B. o de Gorki y la revolución. Yo pienso que es mejor un libro de 200 páginas concentrado o uno de más de 500, como es el caso que nos ocupa y que parece más bien un tratado de historia.
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   El autor llegó a Berlín oriental en 1965, atraído por las historias que ya circulaban, entonces el muro no era en lo que años después se convertiría, la ciudad estaba aún en proceso de reconstrucción, las calles desiertas de tráfico y el edificio del ministerio del aire de Hermann Goering en estado ruinoso.            En imagen la construcción del muro en 1961, al principio era posible saltarlo, pero poco a poco se fue convirtiendo en algo infranqueable.

  Taylor hace un análisis exhaustivo desde 1945 hasta la construcción del muro, la detención de Beria y su posterior muerte es narrada, aunque sobre este asunto ya he leído varias versiones y no se con cual quedarme. Entre los personajes que se instalaron en Berlin Oriental estaba Beltort Brecht dando así una pátina cultural de prestigio a la ciudad.
    Cuando Kenney y después Jhonson visitaron Berlín se organizó una especie de locura colectiva, en la visita de Jhonson ya se notó que estaba en precampaña, paró el coche y comenzó a achuchar  niños ( esto parece que da muy buenos resultados) luego por la noche hubo una cena en el hotel Hilton, y Jhonson comió el pollo al estilo sureño con las manos para asombro de los alemanes, despues quiso subir a la terraza del hotel para ver la panorámica de Berlín Oriental, no se que esperaba encontrar, morbo al fin y al cabo, quiso comprar porcelanas de Sajonia en Domingo y tuvieron que abrir la tienda, compró  y compró y le hicieron algún regalo y para el resto porque se llevó media tienda, hubo un precio especial, encargó ceniceros con las iniciales de Jhonson a 0,25 centavos. 

   El ascenso de Erick Honecker es narrado,había nacido en 1912 en una ciudad minera del Sarre, Honecker llevaba el comunismo en la sangre, no fue un arribista, estuvo en las cárceles de la Gestapo.Antes de la llegada de Honecker Alemania Oriental estuvo presidida por Walter Ulbricht que se sentía estimulado por un extravagante culto a la personalidad. A mediados de los cincuenta y antes de la construcción del muro, muchos decidieron dejar su hogar en la parte oriental e instalarse en la occidental, pero también hubo quien lo hizo a la inversa. 
    Entre los alemanes siempre hubo un distintivo por el acento, la clase media no hablaba como el pueblo trabajador y eso creaba problemas, les llamaban mierda sajona, los que llegaban atraidos por romanticismo o ideales solían aprender la jerga oriental.
   En las primeras semanas de la alambrada, era más o menos fácil salir, pues eran Kms através de campo, y en algunas zonas había hondonadas y huecos, la gente se metía y salía al otro lado del muro, según algunos testimonios, el guarda que estaba próximo, o no lo vio o no quiso verlo. Ya cuando se construyó el muro la cosa se complicó, pero seguía habiendo huidas, cientos de personas se las ingeniaron para salir de distintas formas, y las muertes fueron pocas en comparación con las huidas. Algunos lo intentaron atravesando el rio, pero era la opción más arriesgada porque había que ser un buen nadador y porque había torretas de vigilancia; hubo una organización que se dedicó a sacar gente, eran estudiantes de  Berlín occidental que sacaba a la gente por una cloaca que había de 700 metros de longitud que atravesaba la frontera, se salía  a unos 300 m por Berlin occidental y no eran vistos por los guardas fronterizos, estas cloacas fueron selladas con rejas, pero los estudiantes se las ingeniaron con sierras especiales y consiguieron hacer el hueco adecuado, para entrar; también salió mucha gente con pasaportes falsos, otra  organización también de estudiantes y gente algo mayor para serlo  entraba en Berlin Oriental y contactaba con posibles candidatos a  huir y luego les daban el pasaporte, pero con el tiempo la cosa se fue recrudeciendo y hubo huidas rocambolescas, como la familia que atravesó toda la linea fronteriza con una tirolina, otros entraron en el tren subterráneo, se bajaron en una estación, andaron por los railes, y pararon al tren que iba en dirección a Berlín occidental; la huida más famosa fue la del túnel subterráneo por donde salieron unas 25 personas y de la que se hizo una película, titulada El Túnel, se puede ver por Youtube.
     Los túneles iban numerados, fue la forma más segura de salir ya que podía huir muchisima gente sin riesgo, o minimo, el problema era el coste y el riesgo al chivatazo, porque la Stassi tenía gente en Berlín occidental, aún así en el tunel 57 hubo una "tragedia" fue un chivatazo y le costó la vida a un guarda de la Alemania oriental, los pasantes del tunel pudieron huir así como los que emprendieron la huida.

   Y antes de terminar el resumen quiero hablaros de Conrand Shumman, a muchos no les sonará el nombre, pero si la foto. Este hombre que saltó la alambrada el 15 de Agosto de 1961 se integró plenamente en la RFA, se casó con una alemana y se instaló en la ciudad de Ingosltadt (Baviera),trabajando en una fábrica de coches (Audi), cuando se derribó el muro fue a ver a la familia que había quedado allí, y a los amigos, y no fue bien recibido,pues fue el símbolo de la traición por excelencia, en 1998 se ahorcó en el huerto de su casa, su familia dijo que fue por problemas personales, cosa que creo, pues no tiene sentido ni se puede pretender que 30 años después los amigos le recibieran bien, estas cosas de las traiciones políticas son complejas, lo hemos visto en la España de la transición donde había familias enfrentadas por sucesos acaeicídos 40 años antes.

   Libro para historiadores que  quieran saber los pormenores del muro y la construcción de la RDA, el resto abstenerse.Las más de 500 paginas dedicadas al tema se hacen exhaustivas  para el lector medio.En la segunda parte se hace más ameno y sí se cuentan algunas historias de lo que sucedía en el Berlin Oriental.







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