Hacía tiempo que quería leer este libro, siempre con la esperanza de encontrar algo nuevo, de lo que llevo tiempo buscando. Una se dice ¡Quien sabe!
A medio camino entre la novela, el relato y la historia de lo que en aquellos años sucedió.
Cuando triunfó la revolución a muchos les cogió desprevenido, todo el mundo no estuvo dispuesto a dejar casa, tierras y dinero y salir corriendo, hubo una sector minoritario entre la nobleza que se quedó, prefiriendo la Rusia de Lenin, con todo lo negativo que ello pudiera llevar a instalarse en algún país siempre lejano. Algunos nobles optaron por quedarse en Rusia y trabajaron donde la vida les llevó, algunos incluso se afiliaron al partido bolchevique y no les fue mal.
Francia nunca fue exactamente lejana a la mentalidad del ruso medio/alto, sabían francés, conocían su costumbres, su literatura y amaban París.
Los primeros años fueron de unión, en París había/hay un centro ruso que no es cualquier cosa, es un edificio impresionante, allí había de todo, espías del KGB "disfrazados" de rusos blancos anti bolcheviques, estrellas del Bolshoi venidas a menos, profesores de piano y nanis. Stalin hizo un trabajo que con los años daría sus frutos.
Cuando los rusos blancos llegaron a Paris, la mayoría llegó con una mano delante y otra atrás; tuvieron que trabajar haciendo de todo un poco, pero el oficio más buscado fue el de taxista y portero de discoteca ( entonces salas de baile con orquesta) algunos ejercieron de pianistas y hasta de cocineros. Tenían un barrio de preferencia, pero no todos vivieron en el mismo distrito, un cementerio ruso, Iglesia, y restaurantes, París fue su segunda capital.

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