Vamos a ver algunos de esos principios.
El libro se componen de varios capitulos cada uno dedicado a una tématica distinta. Yo no los voy a contar todos, solo algunos.
Las grietas también cuentan una historia.
Aqui en occidente nadie quiere saber de grietas, todo el mundo muestra su mejor cara, a nadie le ha sucedido una tragedia ni siquiera una pena. Los japoneses llaman a estas grietas Kintgugui, cuando la grieta ha sido reparada, pero no explican cuando no lo ha sido. El ejemplo es un jarrón que se cayó y fue reparado con una mezcla de porcelana, pero no intentan ocultar la grieta, si no que la resaltan, es la belleza imperfecta, ellos lo llaman así.El occidental no cometió errores, y por eso aparece siempre perfecto.El Kintgugui propone una mirada distinta, lo roto también puede reconstruirse sin perder dignidad.
El dolor no siempre destruye, en ocasiones transforma.
Dôgen
Todo cambia.
Negarse al cambio es agotamiento.Observa más, escucha más, agradece más.La vida está hecha de estaciones.
Vivimos rodeados de excesos.Asociamos abundancia con bienestar.Una habitación casi vacía puede trasmitir más calma que una llena de objetos. ( Cuan verdad).Cuatro palabras ( Sentido metáforico de una pequeña conversación) puede ser mejor que horas y horas de palabras vacías.
Consumir menos e intentar decir menos.
El valor de una taza de té en una mañana fría.
No se necesitan excesos para sentirte completa.
Hay objetos nuevos que son impecables pero resultan fríos, mientras que otros son calidos porque alguien los sostuvo en sus manos durante años.
Muchas discusiones no merecen desgaste.
En el jardín tradicional japonés hay a veces algo oculto, algo sin terminar, un sendero que desaparece entre árboles, porque hay algo sin terminar.
Un libro bello para reflexionar.




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