martes, 24 de mayo de 2016

Elogio al odio.- Khaled Khalifa. Resumen y cometarios

Dentro del mundo de la narrativa es difícil encontrar autores procedentes de oriente medio, pero ya sean sirios, iraníes o turcos  sus historias giran en torno a una familia, convirtiéndose en el epicentro del relato y donde la mujer tiene un papel “importante” .

La casa árabe de techos altos, las comidas en familia, el hamman, el desayuno a las cinco de la mañana y los rezos en la mezquita de los Omeyas, la hospitalidad árabe que yo he conocido y concretamente la siria de la que he oído hablar es legendaria.

La descripción que hace de  algunos personajes puede resultar chocante a algunos lectores, pero el sirio es árabe puro de raíces arias y suelen tener los ojos verdes y el pelo castaño claro, de hecho los sirios son los únicos árabes, el resto de los llamados árabes suelen pertenecer a etnias o tribus de distinto orígenes y a veces nos referimos a ellos como árabes para decir que son musulmanes., los sirios suelen ser muy altos algunos alcanzan fácilmente el 1,80 .

En la ciudad de Aleppo que es donde transcurre la historia se vendía un perfume que embriagaba a las mujeres y las volvía más dulces, estaba hecho con ciertas flores que ya hace siglos recomendaba el profeta, provenientes del país de Sham (*) los magrhebies habían intentado conseguir la formula pero sin éxito.

En aquella casa también vivía un ciego, era un huésped especial, comía en una mesa de la esquina de la cocina y luego desaparecía, aunque les acompañaba al Hammam, esto había consolidado el prestigio de la familia.

Se contaban historias sobre hombres, mujeres y milagros y también había violencia, la que ejercían algunos hombres sobre  sus mujeres. Cuatro son las protagonistas de esta historia Mawa, Safah y Mariam más una anónima que es la que narra la historia; ellas viven en un mundo aparte, se cuentan sus historias y se arropan mutuamente.

La Siria de los años 80 es un país dominado por el miedo, represivo y violento, donde los ciudadanos tienen que elegir entre la familia “reinante” los Assad que se perpetúan en el poder a día de hoy  o la opción islamísta igual de represiva,  han pasado 36 años y la historia que se narra tiene  más vigencia que nunca, el país es un estercolero en el más amplio sentido de la palabra, pues hasta la arquitectura de siglos ha desaparecido, un hombre aferrado al poder y unos países azuzando la guerra por intereses económicos.

El mundo que nos describe el autor está dividido en dos: El de los hombres y el de las mujeres, estas últimas encerradas en casa y cuya única diversión eran las salidas al hammam y las meriendas en casa de una u  otra.

Los hombres solo concebían una idea que la mujer les diera un varón, no es que sea exclusivo de Siria, en otros países también acontece y en otras religiones, pero con la diferencia de que allí tenían que seguir pariendo hasta que naciera el varón.

Entre los distintos personajes que aparecen por la inmensa casa está Wissal, una mujer que hizo soñar incluso al abuelo de la narradora, y que le enviaba alheña, perfumes y telas en recompensa por momentos vividos en tiempos pasados cuando ella trabajaba en la  posada de una carretera abandonada, aquello exacerbó la animosidad de la  abuela hacia la hija de Wissar, Zahra tenía un bello rostro que parecía iluminarse cuando llegaba la noche y eso fastidiaba a la concurrencia femenina, era una esposa sumisa que no desprendía olor a cebolla y calabacínes fritos; en cuanto a  Wissal un buen día se hartó y se fugó con un inglés, eso hizo que su esposo  se sumiera en una profunda pena, terminó también abandonado al inglés, a Wissal no le iban las delicatesen,el inglés tenía un perro que para ella era un animal apestoso y además le hablaba de arqueología;  se fugó con un pakistaní que le contaba chistes obscenos. Wissal tenía una sonrisa enigmática y sensual que hechizaba a los hombres.

Un día cinco hombres se reunieron en el salón de casa, estuvieron discutiendo durante varias horas, al día siguiente le dijeron a Safah que tenían un marido para ella, un yemení que la tomaría como segunda esposa, aunque le dejaron libertad de decidir, contra todo pronostico Safah aceptó, quería saber lo que era un hombre y tener un hijo, la boda se celebró en cuestión de días, cuando tiempo después Safah las visitó consideró bueno su matrimonio con el yemení, pero eso solo fue al principio, el Yemení viajaba de aquí para allá y desaparecía no por temporadas sino por meses hasta que estuvo un año sin saber de él y al final Safah volvió a la casa de donde partió.

Entre los chistes que se contaba el grupo había uno que decía: Búscame una fatua que me de derecho a tener varios maridos.

Eran años donde se pasaba de un extremo al otro con facilidad, en los 70 hubo mucha militancia comunista en los 80 se pasó a combatir el enemigo infiel,había que practicar la religión pero en su forma mas extrema, se exterminaba a la gente por tonterías.

Cuando la  novela se publicó en 2012 casi toda la prensa habló de ella, desde la más conservadora (ABC) hasta la más progresista, pero curiosamente todos hacen un resumen de la novela pero no he visto elogios hacia ella ¿ fue una petición de la editorial previo pago o fue que toda los periódicos se pusieron de acuerdo para hablar de la misma novela ?. A mi  me ha gustado aunque a veces resulta algo redundante. Fue finalista del Premio Internacional  de Ficción para los países árabes. Y aunque es ficción también hay recuerdos vividos por él autor en su infancia.


No entiendo bien porqué el libro se llama Elogio al Odio, aunque a lo largo de sus paginas eso es lo que vemos, odio o represión o ambas cosas mezcladas, el régimen de la familia El Assad se sostuvo como tantos otros, el chivato pagado hasta en el colegio y todo el país bajo su bota. 



 (*) Sham, antigua Damasco