sábado, 19 de noviembre de 2016

El auge de la novela histórica.





La novela histórica se ha puesto de moda,es un fenómeno que recorre Europa. Y no es que al leer una, te entren ganas de escribir sobre algún personaje, yo diría que es algo que llega ti, por casualidad, ves una obra, como es el caso de Tracy Chevalier autora del Maestro de la inocencia y decides investigar , algo en el personaje te conmueve y te lleva a seguir su pista.

No creo que nadie se haya propuesto en frío a escribir sobre alguien, es imposible, te tiene que enamorar en cierta manera.Tracy Chevalier originaria de USA, no conocía a William Blake, pintor ingles (1757-1827) pero cuando vio su obra algo en su interior la conmovió, yo tampoco conocía a este pintor, su pintura no parece de la época en que vivió, su obra cotiza altísima y la gente se mata por conseguir alguno de sus oleos, también tiene algunos escritos según cuenta la autora es su propia reseña literaria, escrita por ella.

Era polifacético, arte,religión , filosofía, tenía algo importante que decir sobre todos estos asuntos. En su época fue subestimado, vivieron incluso mal, ni el ni su mujer tenían talento para los negocios, cosa que les suele suceder con frecuencia a los creativos. El creativo no crea para hacerse de dinero, sino  por el puro amor a lo que realiza, a Blake la reputación le vino después de muerto.

El artista pintaba lo que al parecer veía: ángeles en los árboles, su hermano difunto que se le aparecía y aquello para la época era excéntrico, para colmo le gustaba leer desnudo en el jardín junto a su mujer.

Comenta la autora que suele visitar los lugares donde se ambientan sus novelas, dice que otros recrean desde sus butacas, pero ella prefiere desplazarse, es lo ideal, visitar el jardín donde estuvo, o la calle donde vivió es algo especial, que puede llegar hasta conmover. 

La autora manejó mapas, visito museos, la calle donde vivió ,el edificio fue demolido en 1918. En la novela histórica se mezclan ficción y realidad, apartir de unos hechos comienzas la historia.

No he leido el Maestro de la Inocencia, pero seguramente lo haga, pues está en la biblioteca donde hago voluntariado y tuve el libro en mis manos sin saber bien de que iba.