jueves, 9 de febrero de 2017

El fin de la inocencia. Stephen Koch



Willy Münzenberg fue uno de los personajes más misteriosos y fascinantes de los años treinta. Apareció refugiado en París en 1933 como un simple militante comunista  alemán. Pero, desde este anonimato, no sólo orquestó la propaganda soviética, escudándose en la lucha antifascita, en los mismos años en que Hitler y Stalin planeaban su triste alianza, sino que, gracias a
su genial talento como propagandista, tejió, desde los cafés de París, una inmensa red de desinformación, espionaje e intriga que abarcó desde la Universidad de Cambridge hasta Hollywood, pasando por el Frente Popular en Francia y el Partido Comunista en España durante la guerra civil. 

través de la frenética actividad de este oscuro personaje, que acabó cayendo en su propia trampa, el autor nos va revelando poco a poco el complicado entramado de engaños, manipulaciones, juicios amañados, agentes dobles y violencia, en el que cayeron algunos de los más brillantes intelectuales de Occidente, como entre tantos otros, Hemingway o Malraux.

La historia de Müzemberg es larga para explicar en este resumen, pero aún así intentaré resumirlo y dar una idea del contenido, fuera de la sinopsis habitual.Su cadáver fue encontrado en 1940 en un bosquecillo próximo a Grenoble, posiblemente asesinado por orden de Moscú (fue estrangulado) Su extraña muerte suscitó una serie de artículos y libros que utiliza  el autor.

Willy Muzemberg en imagen a la izquierda.

El libro se hace imprescindibles para conocer  el periodo soviético, bajo las botas de Stalin. Ya sabíamos que cuando un agente era llamado a Moscú, era el fin, no se volvía a saber de él.

Muzemberg no era conocido ,pero detentó mucho poder, su protagonismo fue secreto. Fue camarada de Lenin en los días pre revolucionarios, le fue presentado como una especie de niño prodigio, desde muy joven se convirtió en experto en falsificar pasaportes, pasar a gente por fronteras muy vigiladas, blanqueo de dinero, los documentos viajaban en frascos de mermelada, cajetillas de tabaco, en fin ,incluso llegó a introducir a un topo dentro del Vaticano. Todo un genio.
Era de origen de alemán, y a diferencias de otros que subieron a las alturas y que provenían de la clase media, él era un autentico hijo de un tabernero alcohólico, que quedó huérfano siendo aún un niño.Una vez conseguido el poder nunca cultivó la imagen de pobreza, tenía guardaespalda , viajaba en un Lincoln, tenía un peluquero particular que le hacía la manicura,  gustaba del lujo.

Estaba casado con una aristócrata prusiana,Babette Gross, inteligente y guapa, comunista convencida, pero viviendo a cuerpo de rey.Ambos tenían el sentimiento de poder.En 1989 tenía 90 años y seguía tan esbelta como siempre, fue en su apartamento de la Einstenstrasse donde le  concedió varias entrevistas al autor. Directa y natural aveces retomaba los modismos de su clase, su comportamiento era aristocrático.( foto de la pareja)

  La ejecución de Sacco e Vancetti es narrada con una perspectiva totalmente distinta a la conocida por mi. A Stalin no les interesaban vivos sino muertos, los mártires suelen venir mejor, las manifestaciones pacifistas fueron una panoplia.El pacifismo siempre ha dado buenos resultados, en todas las épocas.Porque en un momento dado ese pacifismo puede dar un giro y manifestarse en favor de la guerra, solo que ahora está justificada.
  Dice el autor que la llegada de Hitler al poder se pudo evitar si se hubiera hecho una alianza con la social democracia, pero Stalin nunca la quiso.En parte hay una explicación ideológica, la social democracia nunca fue para Stalin una ideología de izquierda, sino burguesa, una clase media que quiere democracia pero no la dictadura del proletariado.


El mundillo intelectual comunista vivía lejos de privaciones, frecuentaban la Fraisandiere, una casona ancha, donde había gente por todos lados, gente y canapés, y donde al final de la noche no se sabia quien se acostaría con quien, aparte de chicas de ojos oscuros,  también había espías por todas partes.

Hasta el celebre arquitecto Gropius sirvió a la causa stalinista. Convencer a tanta gente requería de un talento especial y Otto  Katz lo tenía, con una personalidad encantadora.Era un personaje que enamoraba al principio, pero cuando se le conocía más en profundidad se le llegaba a odiar, fue uno de los grandes agentes del espionaje ruso, se suele decir que vale más una imagen que mil palabras, aquí os dejo una foto de Katz, el gran seductor.Un rostro ario y una mirada fría de asesino, que en definitiva es lo que fue. Falleció en Praga por orden de Stalin, cuando ya dejó de serle útil, sabía demasiado.Tenía 57 años.

Entre los selectos personajes comunistas aparecen Malreaux y Gide, era la crème de la créme, buenos burgueses viviendo en un mundillo comunista. Gide que era homosexual fue habilmente manipulado por un joven llamado Pierre Herbart. El sexo siempre fue utilizado en el espionaje soviético, y lo sigue siendo.Aún así Gide tuvo una hija Madelaine, de un furtivo encuentro sexual.


Elsa Triolet, otro de los personajes que desfilan por el libro, casada con Luis Aragon y musa de la movida de aquellos años.Una unión considerada por el autor de infame y oportunista.Se las ingenió para ser una de las figuras culturales de su tiempo.Trabajó para Stalin colaborando con Münzemberg y  Katz, así como sus sucesores en el aparato soviético. En los 70 todavía se hablaba de Luis Aragon como lo más de lo más.

Muchos autores americanos de aquellos años, no todos brillantes, eran encumbrados a la gloria literaria si se adherían a la causa.Eran las promesas americanas pero no eran libres, sus " talentos" cuando lo había, se debían a la causa stalinista. Los intelectuales aunque sean brillantes a veces necesitan granjearse las simpatías del poder, porque son los que tienen los resortes para hacerlos grandes o mandarlos a la caja de la indiferencia. En los países comunistas mucho más, pero también en los capitalistas, ejemplos hay en todas partes.

Gorki también tiene su protagonismo en esta inmensa obra. El escritor tenía una amante ¿ algo nuevo bajo el sol ruso? si hay algo que me fascina de los rusos es el asunto de las amantes, mientras que en la España franquista la querida era menospreciada y vilipendiada; entre la "inteligentsia" rusa fueron adoradas y motivos de libros, como es el caso de la Condesa Moura Boulberg ( amante de Gorki)
claro que el tipo de mujer que al ruso le gustaba como amante era todo lo opuesto al españolito de aquellos años y de los posteriores, aquí fueron vedettes, alguna folklorica y mujeres sin formación de ningún tipo. Boulberg  fue la traductora del escritor y motivo de algún que otro libro, pero traicionó al escritor, y entregó documentos sensibles al kremlim, está considerada como una mitómana. Tenía una capacidad de seducción fuera de lo normal, cuando fue arrestada y estaba en los calabozos del Kremlim sedujo al carcelero y consiguió que liberara al hombre del que realmente estaba enamorada, consiguiendo la libertad para ambos.
     Después de su liberación fue enviada como secretaria personal de Gorki, es entonces cuando se conocen, y Gorki cayó rendido a sus pies, pero ella con el tiempo le abandonaría, incluso después de la traición, Gorki no la olvidó y en su lecho de muerte la llamó por teléfono a Londres donde vivía con su nuevo amante, G,H. Wells otro gran escritor.Era una experta manipuladora.La maniobra que hizo esta mujer fue magistral, le contó a Gorki que había sido enviada allí por el malvado Zinoviev y que era prisionera de él, pero ella se había enamorado de él ( de Gorki ) y esto hizo que el escritor se confiara a ella.Esta historia surge en los años 20 antes de que Gorki se exiliara, luego cuando sedujo a Wells repetiría una historia idéntica, parece que de Wells si estuvo enamorada.(También fue amante de Zinoviev).Los hombres cuando la conocían ya no podían vivir sin ella, le sucedió a Gorki y a Wells. Lockhart, Gorki y Wells los tres amaron y según Nina Bervoroba que escribió su biografía, hasta el carcelero albergó siempre alguna esperanza.

También los miembros del partido perdieron la  inmunidad, un porcentaje  alto sufrieron la pena de muerte, kamenev,Zinoviev y tantos otros, todos fueron culpables, no por perder la vida vamos a decir ahora que fueron inocentes.Aunque en todos los países siempre hay iletrados que se creen lo que les dicen.

El fin de la inocencia, osea el titulo se debe a que el mundo supo que la utopía stalinista no era tal, y aquello fue el estado del terror.La muerte de Kirov supuso para muchos intelectuales el fin de la inocencia. El bolchevismo idealista estuvo ligado al terror desde los primeros momentos de la revolución, en la persona de Felx Dzerzhinsky ( algún día espero poder hablar de él con amplitud, fuera de las manidas biografías de 20 lineas que circulan por Internet, pero a día de hoy no tengo los datos suficientes)-
                                                                                                                                              Una imagen del autor USA 1941