viernes, 21 de abril de 2017

Mujeres y libros.- Stefan Bollmann

Las lectoras de Mujeres y libros , leen para vivir de otra manera o viven de otra manera porque leen libros, así lo dice una de las frases del prologo y me gustó, porque creo que es cierto.

Yo distinguiría entre lectora ocasional, de la que se tira dos o tres meses con un libro y la lectora empedernida que se tira parte del día leyendo, no es cierto que no haya tiempo, la buena lectora lo saca porque en vez de hacer otra cosa, como ver la televisión o salir a un bar, aveces prefiere quedarse leyendo, y añade que la buena lectora muchas veces termina escribiendo,, cierto también, ha sido mi caso, nunca pensé que escribiría un libro, bueno ya dos, pero así sucedió, y sucede de pronto, en un momento dado tienes una idea y comienzas a desarrollarla, no digo que sea Emili Bronte, pero puedes terminar teniendo un publico.

Dice la prologuista que ella comenzó a leer junto a su madre y que fue una forma de evasión, de la moralina rancia de la post guerra en la España franquista. Para leer hace falta estar sola y tranquila,no puedes tener a nadie al lado que te incomode o te meta bulla, continúa diciendo que su madre tenía cinco hijos, mas a su padre, pero sacaba tiempo para leer, solía decir: ahora la cocina está cerrada. El marco donde leía su madre era un tanto idílico, una terraza acristalada en las cercanías de la casa de campo, tumbada en el sofá y con el sol hacia el oeste.Hay que situarse en el Madrid de los 40 donde el objetivo de cualquier mujer era el altar. Cuando su madre terminó económicas en 1950 y fue a pedir trabajo, oyó la siguiente frase: ¿Y tu que eres tan mona quieres trabajar? ¿ trabajar en qué? las mujeres en aquellos años vivían feliz de forma inconsciente, se ocupaban de hacer la cola en la pescadería y atender la casa, su madre también, pero sacaba tiempo para leer, eran dos horas por la tarde, de 4 a 6 y nadie la podía molestar.Estas mujeres eran tildadas de raras.

La madre de la autora aprendió que el camino de la independencia viene de la mano de la cultura.

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Las primeras lecturas al aire libre y en grupo surgen en Alemania entre 1750-90 y constituían un método idóneo para comenzar una relación amorosa, de hecho surgieron algunos matrimonios.El poeta del que hablamos es Klopstock, fue el autor del poema épico el Mesias, e invirtió 25 años en terminarlo.Le interesaba menos el resultado que el proceso creativo en si. Comparto esa opinión; a la hora de terminar algo que escribo, sobre todo en los post de otros blogs que tengo, puedo cogerlos, releerlos, ver fallos ( siempre hay alguno) y seguir retocándolos, añadiendo o quitando, es en definitiva el proceso creativo.

En aquellos salones creativos también se debatían otros temas, como por ejemplo: ¿Es necesaria la belleza para que nazca el amor? ¿ es compatible el amor con el matrimonio? curiosa pregunta ésta.

Las veladas literarias de las que habla el autor que se celebraban en aquellos años del XVII han desaparecido por que ahora la vida es distinta, pero curiosamente en San Juan, donde vivo, queda algo, concretamente el 26 de este mes de Abril hay una recital de poesía en la Casa de Mayores el Casal, pero no se puede hablar de similitudes ni por un casual, pues ni las circunstancias, ni las personas, ni   el marco tienen nada que ver, hay cosas que requieren de "espacios"y también de públicos.

En el Siglo XVIII la lectura de novelas se hizo recurrente entre las mujeres pues era el único medio que tenían para saber sobre sus problemas, ya que se veía reflejados en la literatura.

A partir de los primeros años del S.XIX comienza una ligera emancipación de las mujeres. Nombres como Mary Wollstonecraf o Caroline Böhner con matrimonios en segundas nupcias, hijos ilegítimos y opiniones propias comienza a ser moneda corriente; en aquellos años salieron novelas escritas por mujeres que fomentaban la emancipación; esas novelas mostraban la vida como un sistema abierto fuera de normas religiosas o morales.Lo que contaban en definitiva era la realidad que se vivía en el día a día y no lo que algunos autores habían querido trasmitir falseando la realidad.

La segunda parte del libro está dedicado al Poder de la lectura.

El autor menciona a Jane Austen, su Sentido y sensibilidad, del que hay una película, Orgullo y prejuicio, que fueron escritos en un tiempo remoto (principios del XIX) constituyeron un hito en su momento.

Mujeres libreras y actrices lectoras, de todo aparece en el libro.Una de esas actrices fue Marilyn Monroe, hay varias fotos de ella leyendo, le gustaba que la fotografiaran así, no sabemos si fue algo ocasional o algo mas serio, pero entre sus autores estaba Dostoievsky  y Proust.

No puedo decir que el libro me haya encantado, si es instructivo para ver como la mujer y el libro han congeniado desde hace siglos y como el libro ha ayudado a la mujer en muchos aspectos.


Me quedo con una frase: Leer para vivir